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Con los alegatos de la querella, continuó el juicio que se sustancia en el Tribunal Oral Federal Nº 1 de San Martín por el secuestro y asesinato de Floreal Negrito Avellaneda.
El miércoles 17 de junio en el Tribunal Oral Federal Nº 1 de San Martín, comenzaron los alegatos de los abogados querellantes en el juicio oral y público que se sustancia contra el general retirado Santiago Omar Riveros y otros cinco represores por el secuestro y asesinato del Negrito Floreal Avellaneda, hecho perpetrado en abril de 1976.
El juicio que comenzó a fines de abril en los tribunales federales de San Martín entró en su fase final, donde los querellantes representantes de la familia Avellaneda, Jorge Brioso y Sabrina Dentone, los letrados del Partido Comunista, Carlos Zamorano y Pedro Dinani, los integrantes de Justicia Ya! Myriam Bregman y Liliana Mazea, junto a Ciro Annicchiarico, de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación, coincidieron en exigir prisión perpetua para los responsables del asesinato del militante comunista de quince año y por el secuestro de su madre Iris Avellaneda.
Las cuatro querellas concordaron en solicitar además de la pena de reclusión perpetua y cárcel común para los seis represores imputados, por privación ilegal de la libertad, torturas, homicidio y allanamiento ilegal cometidos, prácticas que conforman parte del accionar genocida descrito en la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio. Vale mencionar que, en las jornadas siguientes del proceso judicial contra los asesinos del Negrito Avellaneda, se presentarán los alegatos de la fiscalía y la defensa.
El juicio transcurre, todavía no está dicha la última palabra. No hay el más mínimo atisbo de arrepentimiento entre los imputados, el clima es tenso, algo que quizá como nadie, supo describir Iris Avellaneda cuando recordó la forma en que cambió el rictus del rostro de Aneto cuando se pidió la pena máxima. “Su cara se desfiguró, la de los otros no, no tienen sensibilidad, nada. Tienen la cara de piedra, los miro y los vuelvo a mirar, pero ellos no me miran”, dijo Iris y reflexionó “ahora les toca el turno a su defensa ¿qué pueden decir? ¿qué van a defender?” Plan genocida
Tras presentar su alegato, Zamorano sostuvo que “hemos tratado de hacer un balance sobre cómo se aplicó la Doctrina de Seguridad Nacional, orientada por EE.UU., a tal punto que en el juicio a los comandantes, la Corte Suprema de la Nación reconoció que cuando actuaron las Fuerzas Armadas en Argentina, en su lucha antisubversiva, estaban dentro del marco estratégico de ese país”.
En este sentido, el abogado recalcó que para que en nuestro país se pudiera establecer la estructura económico social que se impuso durante la dictadura, fue necesario que se perpetrara un verdadero genocidio. “Quien dio el golpe de Estado se benefició con el mismo, hablo de un conjunto de empresarios, no más de cincuenta, de los cuales treinta y ocho están vinculados al capital extranjero” dijo Zamorano y agregó que, a su vez, el golpe propició que el capital trasnacional se imbricara con la estructura del aparato estatal.
A modo de ejemplo, dijo, “ahí están los Oxenford y Estenssoro en YPF, Soldatti en Banco Nación, Zorroaquín en el Central, Klein en Programación Económica, Zorreguieta en la Secretaría de Agricultura”.
Otro de los puntos relevantes expuestos por Zamorano en su alegato, es aquel inherente al análisis de las normas dictadas por la dictadura para perseguir al comunismo”. Como consecuencia de ello, indicó, “el PC tiene 136 desaparecidos, 36 asesinados, quinientos presos políticos permanentes y cinco mil afectados en su estabilidad laboral, entre ellos, algunos dirigentes sindicales de relieve nacional e internacional”.
Este es el marco en el que se debe analizar el caso de la familia Avellaneda, recalcó el abogado y indicó que “esto es algo que se debe tener en cuenta, junto a una cantidad de argumentaciones técnico legales, para concluir que corresponde la reclusión perpetua para los torturadores que ahora son juzgados”.
Finalmente el letrado valoró la postura de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación “cuyo representante terminó adhiriendo al planteo de genocidio” y reflexionó “no sé si en otro lado del país esta Secretaría ha planteado esto, pero es importante que haya adherido a un planteo que señala que todos estos delitos se han cometido en el marco del genocidio”. Valor histórico
Por su parte, Dinani recordó que se trata de la primera vez que, en una causa sustanciada a raíz de crímenes de terrorismo de Estado, se reconoce a un partido, en este caso el PC, como querellante. Y, al respecto, afirmó que este juicio es muy importante para el Partido y su historia, “estamos juzgando a los asesinos del Negrito, a los torturadores y secuestradores de Iris, dos integrantes del PC, dos militantes que hacen importante la historia del Partido, personas a las que uno no se olvida, por lo que es relevante que, tras 33 años de lucha, hayamos llegado a este juicio” y sentenció “es de la justicia que podemos obtener, la que le arrancamos a este sistema y posee un alto valor histórico”.
El abogado no dudo en aseverar que, el hecho de que se haya reconocido al PC como querellante “es fundamental para la cultura comunista que forma parte de la resistencia popular argentina contra la dictadura, una característica que viene desde los orígenes mismos de un partido que también fue protagonista de todas las luchas que se dieron antes de 1976, año a partir de que fue uno de los partidos más agredidos”.
Otra vez victimizados
“En todo el transcurso del juicio ninguno de los seis imputados pudo demostrar que no participó en el operativo en el que se secuestró a Iris y al Negrito Avellaneda”, recalcó Dentone y aclaró que únicamente el policía Alberto Aneto presentó una coartada para intentar de demostrar que no había participado del episodio.
Mediante el alegato que compartió con Brioso, Dentone realizó una clara descripción de cada uno de los hechos, por lo que, no dudó en solicitar la pena de reclusión perpetua para los seis imputados.
Pero, tal como lo señala la abogada, el clima que reina en el tribunal no es el mejor. “Manifestamos en nuestro alegato que percibimos que, tanto las víctimas como todos los testigos, fueron maltratados por el tribunal y la defensa, que se los volvió a victimizar, ya que, a pesar de que tuvieron que esperar tantos años para llegar a esta instancia, la Justicia no les brindó la protección que les corresponde por ser víctimas de crímenes de terrorismo de Estado, tal como lo consagran distintos tratados internacionales suscriptos por nuestro país”.
Al cierre de esta edición, se supo que los fiscales no pidieron reclusión, sino prisión perpetua y, además, dejaron abierta la posibilidad de que el Tribunal establezca penas diferenciadas. De esta manera, el Tribunal le concedió una semana a la defensa para armar sus replicas. “Este es el principal frente de problemas”, sostuvo el abogado Brioso, pero puntualizó que “la prueba es tan abrumadora”.
Opiniones Liliana Mazea “Son genocidas” “A través de nuestro alegato, Justicia Ya! pidió la reclusión perpetua y la inhabilitación absoluta para ejercer cargos”, sostuvo Mazea y explicó que los crímenes por los que se juzga a los imputados encuadran en el concepto de genocidio previsto en el Código Penal argentino. Y afirmó que espera en que los seis imputados sean condenados conforme la pena solicitada. Myriam Bregman Cárcel común y efectiva Myriam Bregman fue contundente a la hora de reclamar que se condene a los imputados por el delito de genocidio. “Deben cumplir la pena en cárcel común y efectiva, ya que ese es el único destino que deben tener los responsables de uno de los más aberrantes crímenes de la dictadura, el asesinato del Negrito Floreal Avellaneda y las torturas a su mamá Iris”. Asimismo, la abogada denuncio que “esta forma de juzgamiento, convierte a estos juicios parcializados y desguazados, en funcionales a aquellos que buscan perpetuar la impunidad, como a los que sostienen que sólo hay que juzgar casos paradigmáticos”.
José Schulman “Hay que seguir demandando justicia” El coordinador Nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, afirmó que el juicio confirmó la culpabilidad de los acusados como integrantes de una inmensa asociación ilícita que perpetró el genocidio en la Argentina, que los represores siguen sosteniendo la misma convicción que los llevó a realizar crímenes de genocidio, que cuentan con una red de protección que incluye a una buena parte del sistema jurídico que, en nombre de la normalidad procesal, trata de impedir que se llegue a la verdad y se consiga la justicia. Pero asimismo, sostuvo Schulman, este juicio reafirmó que, a pesar que los alegatos fueron contundentes y la prueba es absolutamente veraz “aún habrá que manifestarse en las calles para lograr que los represores no pasen un solo día del resto de su vida fuera de la cárcel”. Iris Avellaneda “Deben pagar con reclusión perpetua y cárcel común” La madre del Negrito, Iris Avellaneda, reconoció que las que se viven son jornadas muy duras y evaluó que en función de los alegatos y la presión popular “puede ser que el Poder Judicial condene a prisión perpetua a los genocidas, eso es lo que queremos, que no quede ninguno libre, ellos han hecho y desecho la vida de miles de personas, ahora deben pagar con reclusión perpetua y cárcel común”. La postura del Estado
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación consideró que el caso debe enmarcarse en el plan sistemático y del genocidio perpetrado en nuestro país entre 1976 y 1983. Así lo señaló en su alegato el abogado querellante de ese organismo, Ciro Annicchiarico, en el juicio oral y público en el que están imputados los autores materiales y mediatos de los crímenes de los que son víctima Floreal e Iris Avellaneda.
El representante de la Secretaría hizo reflexiones de carácter histórico y destacó que “no hubo absolutamente ninguna guerra, ni tampoco dos bandos equivalentes enfrentados o ‘dos demonios’, si no, baste preguntarse ¿qué clase de peligroso guerrero demoníaco implicaría un joven de quince años como fue Floreal Edgardo Avellaneda?” Y agregó que “no existió causal legal alguna de justificación para los aberrantes delitos cometidos por el Estado” y que estos crímenes “son y serán siempre perseguibles mientras vivan sus responsables porque ya en el momento de su comisión las conductas aquí enjuiciadas formaban parte del concierto de delitos de lesa humanidad”.
El abogado afirmó asimismo que “todos los autores responsables, por la índole de las torturas infligidas, o por el conocimiento de que ellas le serían aplicadas han tenido plena determinación y cabal conocimiento sobre el destino fatal que le esperaba a Floreal Avellaneda”, y por lo tanto pidió la pena de reclusión perpetua para los seis genocidas, “en cárcel común”. |