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(Histórica sentencia) El juicio público, iniciado en abril, luego de 33 años desde el inicio del expediente, llegó a su fin con un fallo en el que todos los imputados recibieron condena. Las palabras de los papás del Negrito, Iris y Floreal, luego de conocido el fallo. Las opiniones de Alejandro Forni, secretario general de la Federación Juvenil Comunista; de Carlos Zamorano, abogado de la querella del PCA y de Víctor Hugo Gómez, del PCA de San Martín, donde se desarrolló el juicio.
El juicio por el secuestro, tortura y muerte de Floreal Negrito Avellaneda, hijo de Iris y Floreal, ambos militantes comunistas, concluyó el pasado miércoles 12 de agosto con un fallo de los jueces Lucila Larrandart, Martha Milloc y Héctor Sagretti, del Tribunal Federal 1 de la localidad bonaerense de San Martín, fallo en el cual Santiago Omar Riveros, representante argentino en la academia de asesinos llamada Escuela de las Américas, fue condenado a reclusión perpetua en cárcel común, acusado de crímenes de lesa humanidad. Otros cinco subordinados suyos recibieron penas que van desde los ocho a los 25 años de prisión efectiva, a cumplirse en establecimientos del Servicio Penitenciario Federal.
La sentencia que dictó el Tribunal Oral, luego de casi doce horas de lectura de argumentos (interrumpidas por algunos cuartos intermedios) resultó, en cierto sentido, histórica, porque revisa por primera vez los hechos ocurridos en la jurisdicción de Campo de Mayo. Se calcula que, durante los años de fuego, pasaron por este monumental campo de concentración cerca de cinco mil luchadores populares. El escritor Rodolfo Walsh fue el primero en denunciarlo en su Carta abierta de un escritor a la Junta Militar, un año después del golpe. Tras enviar la famosa misiva, Walsh fue asesinado en una esquina porteña.
El fallo del Tribunal incluyó condenas a los ex generales Fernando Verplaetsen y Jorge Osvaldo García, a los ex capitanes César Fragni y Raúl Harsich, y al ex policía Alberto Aneto. Esta sentencia dejó además en claro que, por tratarse de delitos de lesa humanidad, los condenados cumplirán su pena en una unidad del Servicio Penitenciario Federal. El tribunal consideró que «por la sistematicidad y gran escala» de los delitos cometidos en la ex Zona IV se trató de «crímenes de lesa humanidad», tal como solicitara la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Sin embargo, los jueces rechazaron la calificación de genocidio reclamada por la querella de Justicia Ya! y de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y del PC.
El cadáver de Floreal Negrito Avellaneda fue encontrado en la costa uruguaya del Río de la Plata en mayo de 1976, pocos meses después de haber sido secuestrado de su hogar. El cuerpo tenía signos de empalamiento y se encontró atado de pies y manos. Había sido capturado y torturado con su madre, Iris Pereyra de Avellaneda, quien luego también fuera encarcelada sin proceso alguno, mientras su esposo, Floreal Avellaneda, debió pasar a la clandestinidad. El día en que los diarios informaron el hallazgo de su cuerpo, el adolescente habría cumplido 16 años.
Luego del haberse emitido el fallo de la corte, esperado por más de 33 años de lucha de padres, familiares, organismos políticos y de derechos humanos, explotó un sentido festejo promovido por los militantes de la Federación Juvenil Comunista, que permanecieron en la calle durante todo el día en cuestión. A la salida de los padres de Floreal, entonaron sus cánticos: «el Negrito vive en la Fede de los pibes» y «no hubo errores, no hubo excesos, son todos asesinos los milicos del proceso», los que también entonaron Iris y Floreal, con lágrimas en los ojos. Previamente, ambos padres arengaron a los militantes de la FJC, de los que habían recibido su apoyo a lo largo de todo el juicio.
A los fines de garantizar la publicidad del proceso, la jornada fue seguida por gran número de cámaras de filmación y otros tantos reporteros gráficos.
La segunda mayor pena, luego de la prisión perpetua para Riveros, fue la condena a 25 años de prisión para Verplaetsen, ex jefe de Inteligencia de Campo de Mayo en 1976. Por la «disfunción y trastornos sicogénicos» invocados por sus defensores, Verplaetsen es el único de los condenados que «previo examen médico y sicológico» podría beneficiarse con el arresto domiciliario.
La pena para el ex general García será de 18 años de cárcel. Entonces coronel, García era en 1976 director de la Escuela de Infantería y jefe del área militar donde vivía la familia Avellaneda y donde funcionaba la comisaría de Villa Martelli, primera escala tras las capturas. Fragni y Harsich eran sus subordinados. Las firmas de ambos figuran en un «acta de detención» labrada tras los secuestros, recibida años después por un familiar de las víctimas. Ante la ausencia de testigos de las torturas y la posibilidad de que por el grado y la posición en la estructura militar no conocieran el plan secreto del Ejército elaborado dos meses antes, el tribunal los responsabilizó sólo por los secuestros y robos, y los condenó a ocho años de prisión.
En cuanto a Aneto, jefe de turno de la comisaría durante la madrugada del secuestro de Iris y el Negrito y reconocido por Iris Pereyra como integrante del grupo de tareas que la secuestró y luego la torturó en Villa Martelli y Campo de Mayo, el tribunal rechazó por «inverosímil» la coartada del ex policía, quien aseguró recordar que aquel día mantuvo una larga charla con un detenido, con quien comió «un sandwich de milanesa». Citado como testigo, el ex detenido lo refutó y Aneto fue condenado a la pena de catorce años de cárcel.
Los acusados prefirieron ausentarse de la sala durante la lectura de la sentencia, pero, por la mañana, durante las «últimas palabras» de Riveros y García hubo incluso una docena de militares de civil. Estas últimas palabras, una vez más ofendieron la memoria de nuestros 30000 compañeros desaparecidos, amén de desestimar los valores de la justicia en democracia. Riveros llegó a insolentar la autoridad del tribunal manifestando «ustedes son jueces de la democracia, no pueden ser jueces de militares, no nos conocen bien, no saben lo que sufrimos» y, en un alarde de impecable cinismo expresó su «sincero respeto a la familia Avellaneda, por lo que sufren, por lo que han sufrido y por lo que seguirán sufriendo en su búsqueda de la verdad». Jorge Osvaldo García, en cambio, apeló a los valores de la fe de la mitad de nuestro pueblo argumentando al final de sus palabras: «ruego a Dios nuestro Señor que ilumine las decisiones del tribunal y que la Virgen Inmaculada nos proteja con su sagrado manto». Habrá que revisar su Biblia, en la que seguramente Job no clama nunca «justicia, justicia perseguirás». "Un airecito, como si una ventana se abriera"
Luego de conocerse el fallo judicial, Floreal e Iris Avellaneda dirigieron las siguientes palabras a los militantes de la Federación Juvenil Comunista. «Esta es una lucha que hemos ganado después de 33 años. Agradecemos a todos los compañeros que nos han apoyado porque solos nosotros dos no habríamos podido conseguir esto. Gracias a la Fede, al PC y a todas las organizaciones de derechos humanos. Hoy hacíamos una cantidad de conjeturas y no sabíamos lo que iba a pasar con la jueza, a quien teníamos cierta desconfianza. Pero salimos conformes porque le dieron cadena perpetua a Riveros y en cárcel común. ¡Al Servicio Penitenciario Federal con ese hijo de puta! Perdónenme la expresión, pero asesinó a tantos compañeros y tantos luchadores… ¡Que sufra adentro! Todos han recibido su sentencia lo que para nosotros es una gran satisfacción y una lucha ganada. Hemos demostrado que cuando nos unimos y luchamos y trabajamos en conjunto las cosas salen, compañeros. Por eso hay que hacer un esfuerzo máximo por los próximos juicios y seguir adelante porque hay todavía muchos responsables sueltos, gente que ha masacrado a una generación. Tenemos que seguir luchando y trabajar con las instituciones de derechos humanos y apoyarlas, porque cuando nos quisieron reventar nos reventaron a todos juntos. Por eso tenemos que luchar juntos. Tendremos pequeñas diferencias ideológicas, pero lo fundamental es fundar un frente popular y seguir adelante con esta lucha.» Floreal Avellaneda
«Compañeros, estoy orgullosa de pertenecer a la FJC y al Partido Comunista. Les agradezco infinitamente porque si no me hubieran acompañado no habríamos logrado lo que hoy logramos. Agradezco a los abogados y a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, a todas las instituciones de derechos humanos y a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. A todos, porque todos hemos puesto un granito de arena. No en vano fue la lucha. ¡33 años buscando justicia! Y el Negrito, desde donde está, me está diciendo ‘gracias mami, ahora voy a ser un poco más feliz’. Pero nos falta algo todavía: ¡encontrar el cuerpo del Negrito! Pero vamos a ir al Uruguay y vamos a saber dónde está. Y cuando lo sepamos vamos a ser felices porque va a estar con nosotros. Y gracias a ustedes va a estar con todo el pueblo argentino. El Negrito ha hecho una revolución por todo el país. Los chicos están buscando justicia para los 30000 desaparecidos. Esto es un airecito, como si una ventana se abriera. Con esta causa tendremos un precedente para las causas que vienen. Gracias compañeros. Les agradezco de corazón.» Iris Avellaneda. “Esto marca un antecedente y no está dicha la última palabra”
El titular de la FJC, Alejandro Forni, destaca el momento en que se desarrolló el juicio: “Es en medio de una lucha de confrontación de ideas con la derecha que intenta plantear nuevamente la teoría de los dos demonios en nuestro país”.
Alejandro Forni no dudó en afirmar que “este es un juicio que nos deja bastante conformes con las sentencias, aunque no tanto con las penas, porque hubiéramos querido que las penas sean iguales para todos, es muy importante el hecho de que fuera cadena perpetua para todos”.
Para Forni, además, “el juicio ha demostrado que en la Argentina había un plan sistemático de aniquilamiento, así lo dictó la jueza, en el documento secreto del genocida Jorge Rafael Videla y su plan de operaciones, que diseñó un mes antes del golpe, donde indicaba que el Partido Comunista era una fuerza y un objetivo militar”. El dirigente de la FJC destacó también que “se ha podido demostrar con el juicio del Negrito el nivel de vinculación que había entre los comandantes de la dictadura y el Departamento de Estado norteamericano”.
Forni volvió a recalcar su conformidad, ya que “el juicio llega en un momento muy adecuado, porque hay un nivel de debate muy grande en la sociedad respecto a estos temas, también hay una lucha de confrontación de ideas con la derecha que intenta plantear nuevamente la teoría de los dos demonios en nuestro país”.
Y en esa misma dirección, destacó que el juicio del Negrito “señala que no esta dicha la última palabra todavía en el plano de la lucha por los derechos humanos, sino que marca un antecedente muy importante para los juicios que van a seguir por el tema de Campo de Mayo”, tras lo que insistió en que es sumamente relevante señalar que “se logró un éxito destacado con la táctica que se utilizó”, ya que “este es el primer caso donde se emplea la táctica de unificar las querellas, es una experiencia nueva, acá se unificó la querella del Partido y la Juventud Comunista con la de los familiares y la de los organismos, esto marca un camino de trabajo hacia los juicios por venir que le puede dar mayores niveles de fortaleza a la acción del movimiento popular por encarcelar a los asesinos de la dictadura”. “Va a ayudar en las próximas causas”
Para el abogado Carlos Zamorano, querellante por el Partido Comunista, “en términos generales el fallo es rotundamente bueno” ya que “aunque todavía no hemos hecho un análisis fino, este fallo tiene la inmensa virtud de que, habiendo seis imputados, hubo seis condenados y no a penas irrisorias ni nada por el estilo, sino a penas ponderables”.
Zamorano valoró “la actitud del tribunal de considerar que deben estar en cárceles comunes” y señaló que “sobre la categorización que quiso hacer la defensa, de que no estaba probado que el Negrito y su madre fueran afiliados al Partido Comunista, el tribunal, no solamente dijo que no interesaba tanto eso, pero más allá de esto, queda claro que ambos son parte del Partido Comunista”.
El abogado querellante aseguró que “hay que tener en cuenta que las defensas oficiales lanzaron una ofensiva monumental contra todos y cada uno de los asuntos que para nosotros son fundamentales; la imprescriptibilidad, la retroactividad, que había que revisar la condena a Riveros, que había sido sobreseído por la Corte Suprema diciendo que el indulto menemista había sido constitucional, pero salió un fallo de la Corte Suprema años después declarando inconstitucional ese decreto de indulto”.
Y recalcó que “todo esto compone una posición adoptada por el tribunal que nosotros debemos poner de relieve como enteramente importante y favorable a la pelea por los derechos humanos”, tras lo que recordó que “este juicio plantea un rotundo precedente que va ayudar en las próximas causas”.
El valor de la solidaridad Víctor Hugo Gómez, secretario del Partido Comunista de San Martín, distrito bonaerense en el que se desarrolló el juicio, explicó que “nuestra valoración tiene dos puntos, primero lo que significó la preparación de todo lo que fue el juicio, de cómo se tomo la decisión de hacer la vigilia, de todo el apoyo que se recibió para hacer el aguante, la solidaridad efectiva y militante de muchos compañeros, fundamentalmente de los compañeros de Barrios de Pie, con Victoria Donda a la cabeza”. Pero asimismo, recalcó Gómez, “valoramos la solidaridad del compañero presidente del Concejo Deliberante, Juan Callegher”, ya que, reconoció, “por primera vez en la historia política de San Martín, el Concejo Deliberante pone una oficina para atender todo lo referente a la Causa de Campo de Mayo, ahí van todos los compañeros a realizar las denuncias para ir armando todo el proceso”. El dirigente comunista insistió en resaltar la importancia que tuvo este proceso, pero también “toda la solidaridad que se recibió, la de los compañeros judiciales que pusieron todo el gremio a nuestra disposición para aquello que hiciera falta, la de los compañeros de la CTA, tanto de Suteba, ATE y otras organizaciones”. Resaltó Gómez que el Partido no estuvo solo. “Siempre estuvo rodeado de la solidaridad de los compañeros del campo popular, esto es bueno porque sin lugar a duda tonifica la identidad de los comunistas y nos proyecta a poder conquistar otras batallas que seguramente se van a dar”, pero también “porque revaloriza el papel del PC y, a nosotros como Partido Comunista de San Martín, nos permite poner en práctica cosas que quizá se habían dejado de lado, porque no nos olvidemos que esta es la patria de Marcelo Feito y de Inés Olleros”, por eso, destacó, “para nosotros fue y es muy importante todo lo que se vivió durante todo lo que fue el juicio”. A la altura Asimismo, el titular del PC de San Martín no dudó en asegurar que la sentencia fue muy importante, “porque por un lado se juzga a los jefes, particularmente a Riveros, teniendo presente que él era el personero del Pentágono en Argentina y que se le haya dado perpetua a este personaje está muy bien, lo que si me parece que hay que diferenciar un poco porque se ha castigado más fuertes a los generales y a los otros le apilaron sentencias menores”. Y finalizó resaltando “el papel de los abogados comunistas que intervinieron en el juicio, en primer lugar del compañero Julio Viaggio, siguiendo por Brioso, Zamorano, por los compañeros jóvenes abogados, que sin lugar a dudas estuvieron a la altura de este proceso”. |